Los espacios públicos son un valor irrenunciable de la ciudad, son uno de los principales lugares de encuentro e intercambio.
Pueden contribuir a la relación y la responsabilidad social o, por el contrario, favorecer la exclusión social y el aislamiento.
Avanzar en la participación ciudadana pasa también por recuperar la calle y la plaza y por reivindicar que sean habitables.